women s face while massaging


A comienzos del siglo pasado, un escaso número de cirujanos generales europeos comenzó tímidamente a practicar intervenciones quirúrgicas con el fin de corregir defectos puramente estéticos, de cara y cuerpo. Los resultados no eran del todo satisfactorios, acordes con los escasos medios de los que se disponía, agravados por otras carencias como la falta de antibióticos y de anestesias adecuadas. Si a esto le añadimos las duras críticas que desde las instituciones sanitarias y desde la clase médica se dirigían contra aquellos cirujanos que osaban realizar este tipo de reparaciones estéticas, podremos darnos cuente de que el ambiente que rodeó al nacimiento de esta especialidad no era el más adecuado. Sin embargo, hoy comprobamos cómo el auge experimentado durante las últimas décadas por la cirugía estética, ha venido a darle la razón estos pioneros de la estética.

Cuando nos encontramos ante una sociedad desarrollada cultural y económicamente y que disfruta de un importante nivel sanitario, la eterna aspiración del hombre por conservar los atributos de la juventud se convierte en realidad. Así, estos anhelos, que a menudo se transforman en verdaderas necesidades, pueden verse cumplidos de forma sencilla en la actualidad, ya que los cirujanos plásticos practican la cirugía estética alcanzando cotas científicas de eficacia que nunca fueron presumibles. Continuamente se llevan a cabo tal suerte de transformaciones, que serían calificadas de verdaderos milagros por nuestros antepasados.

En la lucha contra el envejecimiento se realizan liftings quirúrgicos o estiramientos de piel que le devuelven la tersura de antaño. Las bolsas de los ojos se operan, las patas de gallo se resuelven y las arrugas del entrecejo simplemente pueden llegar a desaparecer. De otra parte, todo aquel que anhele cambiar su perfil o suavizar la nariz aguileña puede satisfacer sus deseos fácilmente mediante la rinoplastia. También las orejas de soplillo, que crean grandes complejos, tienen una sencilla corrección. Las mamoplastias de aumento agrandan el tamaño de los pechos mediante una técnica perfecta y la liposucción obtiene muy buenos resultados. En definitiva, la cirugía estética ofrece la posibilidad de transformar totalmente un cuerpo o un rostro realizando rigurosos estudios previos que detecten el problema con exactitud y que apuntan a una solución perfecta. Lo que se garantiza son resultados concretos, visibles y palpables, mediante la práctica de las técnicas más avanzadas.

Las mujeres, que son intuitivas en grado máximo, desde un principio adivinaron hasta donde podrían beneficiarse de esa cirugía incipiente; apostaron por esta especialidad que se ha modernizado alcanzando metas jamás soñadas https://es.wikipedia.org/wiki/Cirug%C3%ADa_pl%C3%A1stica. Ahora disfrutan de la deseada belleza ideal: elegir el tipo de sus pechos, disminuir la cintura, conseguir eliminar arrugas faciales… Parecía que la cirugía estética era exclusiva de las mujeres, pero actualmente el hombre ha comenzado a solicitar las atenciones del cirujano plástico. Siendo las más demandadas las liposucciones, sobre todo de abdomen, las rinoplastias y las intervenciones de rejuvenecimiento facial. En el siglo XXI las grandes diferencias entre los sexos se disipan y ahora, cualquier hombre acude a un centro de cirugía estética para cambiar aquello que no le gusta de su físico. Ahora, la belleza empieza ya a ser democrática.

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